Las hormigas cortadoras, el ysaú y el akeke, son la plaga número uno de las plantaciones jóvenes de eucalipto. Un hormiguero grande puede pelar decenas de plantines en una sola noche, y una planta pelada varias veces seguidas termina muriendo.
Antes de plantar: el momento clave
El control rinde mucho más antes de la plantación que después:
- Recorré el lote y marcá los hormigueros. Buscá los montículos de tierra suelta y los caminos limpios que salen de ellos.
- Empezá el control semanas antes de preparar el suelo, cuando los caminos todavía se ven bien. Después de la rastra se borran.
- Revisá también los bordes del lote: muchas veces el hormiguero está en el monte o la pastura de al lado.
Después de plantar
- Recorré la plantación seguido durante los primeros meses, sobre todo después de las lluvias, cuando las hormigas salen más.
- Fijate en plantines con hojas cortadas en media luna o tallos pelados: es señal de que hay un hormiguero activo cerca.
- Seguí el camino hasta la boca y tratá ese hormiguero.
Cómo se controla
Lo más usado son los cebos granulados, que las hormigas cargan al hormiguero:
- Se colocan al costado de los caminos activos, no encima de la boca.
- Se aplican con tiempo seco: si llueve, el cebo se moja y las hormigas lo dejan.
- Se repite donde se vea actividad otra vez.
Usá siempre productos registrados, seguí la dosis de la etiqueta y trabajá con guantes. Si tenés dudas sobre qué producto usar, consultá con un técnico.
El error más común
Plantar primero y controlar después, cuando ya aparecen los daños. Para entonces el hormiguero está activo, la plantación es comida fácil y los plantines perdidos hay que comprarlos y plantarlos de nuevo.
En C.A.V.G. incluimos el control de hormigas en el mantenimiento de plantaciones, junto con las limpiezas y las podas.